| Evolución de la Energía Nuclear en el Horizonte de Mediano Plazo |
|
Por Enrique Mariano Recientes estudios de prospectiva energética mundial, indican que la demanda energética crecerá un 60% hacia el año 2030, hecho que provocará una demanda de 325 millones de barriles de crudo anuales en lugar de los 180 millones actuales. Esta perspectiva plantea, resolver un difícil problema en el trazado de políticas energéticas, para un horizonte de 20 años, que permitan satisfacer la anunciada demanda y disminuir drásticamente la generación de gases responsables de provocar alteraciones altamente negativas, en el ecosistema, como los originados por el efecto invernadero. En ese encuadre resulta un imperativo sustituir al máximo la combustión de las reservas energéticas fósiles como forma de satisfacer nuestra necesidades energéticas dado que las mismas contribuyen a la emanación de los mencionados gases en el orden de un 40%. Entre los recursos energéticos desarrollados hasta el momento que pueden ir sustituyendo el uso de las reservas energéticas fósiles, la generación nuclear surge, por su capacidad y confiabilidad, como muy apropiada para que junto a la energía hidráulica y eólica, facilitar un profundo cambio en la ecuación energética. En esa orientación se puede observar una franca tendencia mundial para incrementar la generación núcleo eléctrica, así, mientras en el 2004 la generación nuclear fue de 2618,6 TWh anuales, 16 % de la generación mundial, en el 2005, las centrales nucleares en operación en el mundo alcanzaron las 440 unidades y según un informe de los estados miembros de la IAEA, se proyecta que hacia el 2010 la generación núcleo eléctrica estará entre los 3055 y 3659 TWh anuales, para ubicarse en el 2030, en 33115 a 44753 TWh/año. Las anteriores apreciaciones hacen pensar que el mundo se orienta al uso masivo de la energía nuclear como una de las fuentes sustitutas para cubrir la demanda energética futura, junto a la generación hidroeléctrica y eólica. Avances Tecnológicos en las Plantas de Última Generación NuclearLa conjunción de las capacidades empresarias institucionales e individuales, han permitido un importante avances tecnológicos en la construcción de las nuevas plantas nucleares, que mejorando la tecnología, sin apartarse conceptualmente, de sus precursoras en operación y adoptando nueva modalidad de construcción, permitieron una importante incidencia en la reducción del costo del kWh generado. Téngase en cuenta que la inversión inicial llego a afectar en el orden del 45 al 75 % en el costo del kWh generado, actualmente la evolución tecnológica permite que la generación mediante las centrales AP1000 y ACR1000, el costo del kWh generado pueda llegar a competir por el generado en centrales a carbón. Cabe señalarse que también las centrales derivadas de la línea con tecnología CANDU, ACR1000, presentan importantes modificaciones, que disminuyen sensiblemente el costo del kWh generado, tales como el haber bajado el inventario de agua pesada en un 60 %, para lo cual deben operar con uranio ligeramente enriquecido, consumiendo a su vez menos combustible por kWh generado. Incremento de la SeguridadOtro aspecto que se vio notablemente favorecido por esta evolución tecnológica son los vinculados, a la seguridad de las centrales nucleares. Los nuevos diseños se han originado en base a la experiencia aquilatada durante largo tiempo de operación y tienden impedir las fallas de seguridad programadas, encuadrándose en nuevos criterios. Conceptos de sistemas pasivos han sido aplicados en la provisión de controles para poner en acción importantes mecanismos de emergencia y seguridad como por ejemplo entre otros, el cierre seguro del reactor y la inyección de refrigerante. Estas reformas evitarán el uso de importantes y complicados sistemas electromecánicos, que requerían en el pasado una preventiva atención permanente. Situación ArgentinaLa Argentina a perdido su condición de país auto sustentable, en materia energética. Al haber disminuido sus reservas de hidrocarburos, esta pasando paulatinamente a la condición de país importador de energía, condición esta, que debe tenerse en cuenta para la elaboración de un proyecto de crecimiento energético futuro. En consecuencia Argentina debe buscar una nueva ecuación energética que le permita alcanzar una mayor autonomía. La Argentina suma hasta hoy casi 60 años de experiencia en la operación de centrales nucleares, apoyada en una significativa tarea permanente en materia de investigación y desarrollo tecnológico e industrial en materia nuclear. Por largo tiempo el objetivo que estimuló esta actividad fue el conquistar la mayor independencia en el manejo de los usos pacíficos de esta disciplina y entre ellos la generación núcleo-eléctrica. Esta posición se encuadra conceptualmente con la opinión generalizada de considerar la energía como un bien estratégico y que en la práctica fue compartida por nuestro país desde las primeras décadas del siglo pasado. Mantener esta posición en la generación núcleo eléctrica, significa no solo poseer reservas de combustible, sino contar con la capacidad tecnológica propia que permita superar, todo inconveniente que pueda surgir en una central en operación. Alternativa PosibleConsecuentemente optar por el uso de las centrales que resulten de la evolución tecnológica de la línea CANDU, resulta una solución acertada con significativas ventajas para cubrir nuestra demanda futura, por las siguientes razones: 1-Combustible: Nuestro país, al igual que con otras reservas energéticas, solo tiene modestas reservas uraníferas. Mas las centrales ACR-1000, pueden utilizar óxidos mixtos, lo cual permite el uso del TORIO, habida cuenta de las enormes reservas que existen de este mineral, en toda la corteza terrestre y con gran probabilidad en la Argentina a lo largo de nuestra cordillera. Este elemento, que por la absorción de neutrones lentos se convierte en uranio fisionable, introduce un nuevo tipo de combustible no utilizado hasta el presente, lo cual incrementa las reservas de energía para la explotación de este tipo de centrales,. Además se tiene el valor agregado de que el nivel de enriquecimiento del uranio utilizado en estas centrales será provisto localmente. 2- Capacidad Tecnológica: Argentina puede, en relativamente corto tiempo, contar con una capacidad tecnológica adecuada que garantice el funcionamiento de las centrales, con un alto grado de autonomía, por su larga experiencia en la asistencia tecnológica prestada a la central CANDU, en operación en Río Tercero. 3- Producción de Cobalto Sesenta- Co60 : Este tipo de centrales permitirá incrementar la producción de Co60 como subproducto de la generación nuclear, lo cual resulta beneficioso para las actividades que utilizan este radioisótopo, como la industria y la medicina. Replanteo de la Política Energética NacionalEl hecho de proponer un uso mas intensivo de la energía nuclear – al igual que los países más industrializados del mundo - en nuestro caso, nos lleva a la necesidad de satisfacer nuestras demandas energéticas estimulando el uso racional de la electricidad no sólo en los sectores industrial y doméstico, sino abarcando también al sector transporte, para lo cual la recuperación y electrificación de los ferrocarriles parecería imprescindible. |
(54-11) 4334-7715 | (54-11) 4334-6751
Moreno 943 - Piso 3º
(C1091AAS) Buenos Aires - Argentina
CONTACTO