Versión Anterior
Contacto

Revista Proyecto Energético

Iniciando...
twitter Bird
Síganos en Twitter
Suscripción a contenidos
El Sector Energético Requiere una Solución Sistémica PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Ing. Jorge Lapeña   
Índice de artículos
El Sector Energético Requiere una Solución Sistémica
Page 2
Todas las páginas

Artículo publicado en la revista del COPIME en diciembre de 2008

EL PRESENTE

La realidad prueba que en materia energética nuestro país después de haber tenido un buen pasado – aunque no sin las dificultades propias de un sector complejo- tiene un presente claramente decadente.

Si observamos el sector hidrocarburos se tiene que la producción de crudo disminuye desde 1998; la caída respecto a aquel año alcanza al 25% y nos encaminamos a una segura importación. Las reservas disminuyen tanto en petróleo como en gas natural; y no se han descubierto nuevos yacimientos en los últimos 15 años; es un hecho cierto que Argentina con producción gasífera en decadencia desde 2004 y demanda creciente necesita recurrir a la importación de gas natural para abastecer sus consumos futuros y que por falta de planificación energética aún no tiene proyectos desarrollados para tal fin. Por otra parte es un hecho perceptible por la población toda que en determinadas épocas del año escasea el gasoil (casualmente cuando hay cosecha y la demanda es máxima) y en otros el gas natural (casualmente cuando hace frío y la demanda es máxima). Los hidrocarburos representan el 88% del total de la energía primaria de la Argentina. Sólo diré a modo de síntesis que nuestro país está en materia petrolera en la más grande caída productiva de la historia argentina y hace más de quince años que no hay descubrimientos significativos.

Si en cambio nuestra mirada se dirige al sector eléctrico allí veremos que el sistema eléctrico argentino tiene un funcionamiento normal solo cuando no hace mucho frío, ni cuando hace mucho calor , ni cuando hay baja hidraulicidad, ni – por supuesto – cuando estos eventos se combinan de a dos (pe: baja hidraulicidad combinado con alta temperatura. El sistema en síntesis está mal planificado, con inversiones retrasadas y consecuencia tiene un funcionamiento deficiente. La población en esos días extremos sufre cortes prolongados y expresa su disconformismo con lo que intuitivamente observa: no esta garantizada la normal provisión del servicio público. Expresa su descontento en forma simple: las pacíficas, pero muy molestas, cacerolas. Los elementos que surgen en común cuando pasamos de lo intuitivo al análisis más profundo es la falta de inversión en el último lustro. Cuando hablamos de falta de invasión no nos estamos refiriendo en modo alguno a que la inversión haya sido nula. Lo que simplemente decimos es que no ha sido realizada en tiempo y forma como para sostener el crecimiento de la demanda que se operó desde el año 2002 hasta la fecha.

Es un hecho bien conocido que Argentina tuvo un fuerte crecimiento económico después de la crisis del año 2001 con crecimiento en los principales servicios energéticos; la elasticidad promedio de del crecimiento de la demanda con respecto al PBI es – por lo menos en el último lustro- cercana a la unidad.

Debe puntualizarse que el crecimiento de la demanda eléctrica en 2008 se ha reducido a un 2,7 % anual (valor mucho menor que el pronosticado por Cammesa a principios de año); y que la venta de gas natural por redes disminuyó en 2008 respecto a 2007 en un 1,7%. Ambos datos deberían se objeto de un estudio más particularizado, que excede el objeto de este artículo pero los mismos podrían ser índices claros de un proceso económico recesivo que puede estar siendo disimulado por la incorrecta medición de la inflación por parte del INDEC a lo largo de este año.

LOS SUBSIDIOS; LAS TARIFAS; LA INVERSION NUEVA.

Por otro lado Argentina hace un uso intensivo e indiscriminado de los subsidios energéticos y al transporte, los subsidios son crecientes y existen dudas sobre la sustentabilidad del sistema. En el Cuadro Nº 2 cuya fuente es el propio Ministerio de Economía se puede observar que los subsidios a la Energía representan el 57 % del total en 2007 y los correspondientes al sector transporte – que también tienen una raíz energética- alcanzaron al 28% del total. Ambos sectores son responsables de 85 % del total de las transferencias a empresas del sector público y privado.

Por otra parte es notable que estos sean marcadamente crecientes. Para el sector energético en 2004 las transferencias fueron 4031 millones de $; en 2007 se alcanzaron los 8.330 millones de $, y según diversas fuentes a septiembre de 2008 se llevan transferidos 12.000 millones de $. Todo ello naturalmente en el marco de un desquicio tarifario fenomenal.

Las tarifas actuales no retribuyen los costos de capital de los equipamientos. Ellos conspiran contra un fluido sistema de inversión para ampliar la capacidad instalada como lo requiere un sistema de demanda creciente como es el sistema energético. El lamentable resultado es que la ampliación de la capacidad instalada no sigue a la demanda, y proviene –casi exclusivamente de inversión pública subsidiada, y no planificada.



 

Instituto Argentino de la Energía "General Mosconi"

(54-11) 4334-7715 | (54-11) 4334-6751

Moreno 943 - Piso 3º

(C1091AAS) Buenos Aires - Argentina

CONTACTO